martes, 20 de septiembre de 2016

La memoria encendida de Eladio Méndez

Tuve la suerte de coincidir con Eladio Méndez, nacido en Castuera y emeritense de adopción, en el número 7 de una deliciosa colección de poesía de la Editora Regional de Extremadura dirigida por el maestro Antonio Gómez, denominada 3 x 3. Desde entonces hemos coincidido en no pocas ocasiones, compartiendo versos al calor de amigos comunes. En una de esas recientes ocasiones, quedó en enviarme su último libro, "La memoria encendida", que he terminado de leer hace muy poco.

Eladio Méndez en Voces del Extremo.
   
El poemario de Eladio Méndez, publicado por Amargord, ofrece una realidad de manos abiertas, honesta y necesaria, para pellizcar la conciencia dormida de una sociedad que a veces pierde los puntos de referencia. Distingo dos tipos de poemas en el libro de Eladio: por un lado aquellos en los que, haciendo un ejercicio de memoria, el autor trae al presente los episodios vividos no hace tantos años -con una guerra, una postguerra y una terrible represión que deja las heridas abiertas-, incluyendo un álbum familiar en el que la experiencia se torna casi en primera persona y por otro lado, un grupo de poemas en los que nos muestra un panorama del presente, una fotografía de lo que está sucediendo en este momento en el que los derechos sociales, que con tanta lucha y sangre se han conseguido, caen con la fragilidad de un castillo de naipes. Podemos considerar entonces, sin miedo a equivocarnos, la poesía de Eladio Méndez dentro de la corriente de "la poesía de la conciencia". "Cuándo, compañeros, / cuándo seremos nosotros / los escultores de la historia", reclama Eladio en el poema titulado "El fracaso de la inmensa minoría".
  

  
El libro contiene algunos poemas conmovedores, ante los que no es posible permanecer indiferente, como es el caso de "Niño soldado", "Muerte en el estrecho" o "Dicen". De este último poema transcribo un par de versos que son como un latigazo en la cara de mármol de la impasividad: "los niños pobres de Brasil / valen lo que cuesta una bala". Y así, el poeta hace suya la cita de Gabriel Celaya: "Maldigo la poesía de quien no toma partido / hasta mancharse", porque Eladio se mancha, y de qué manera, para defender con la palabra la justicia verdadera, aquella que nos dicta el sentido común. "Mis manos están para ofrecerse, / para marchar junto a otras manos / al encuentro del trigo y la justicia..." dice Eladio en su poema "Robinson Crusoe".

No faltan en el poemario la ironía y el humor, como en las piezas "Abominar", "La ley de la gravedad", "Reír" o "Sello de Correos" que finaliza con un :"Que rule, que rule la cabeza" digno de cualquier revolución. El poema "Masoquismo", que merece ser mencionado, está también en esta línea de ironía y crítica en la que se mueve como pez en el agua la poesía de Eladio Méndez.

El libro está prologado acertadamente por Manuel González y contiene un epílogo de Antonio Orihuela, otro reconocido poeta de la conciencia, bajo el título de "La casa encendida de Eladio Méndez". Dice Orihuela en este epílogo: "La memoria es la casa del poeta Eladio Méndez".

 Finalizo esta reseña con unos versos del propio Eladio en su poema "Sueños", versos que, como una tabla en mitad de una tempestad, ofrecen la esperanza a la que agarrarse con todas las fuerzas: "Aunque ellos lo ignoran / soñar es el principio".

jueves, 1 de septiembre de 2016

La poesía de frontera de Omar Pimienta

El pasado día 26 de agosto -viernes-, y de la mano de Ediciones Liliputienses, visitó Cáceres el autor mexicano Omar Pimienta para presentar su libro "El álbum de las rejas". Abrió el acto José María Cumbreño, alma de Liliputienses y editor del volumen, para dar paso al autor unos minutos después. Hubo mucho público asistente, para ser una calurosa tarde de finales de agosto. La gente tenía ganas, después del obligado parón veraniego, de escuchar poesía de calidad. Omar Pimienta, apoyado en la proyección de las fotografías que están incluidas en el libro, fue leyendo algunos de los poemas y envolviendo a los oyentes en sus versos. Al día siguiente, y con el eco aún de su voz clavado, me sumergí con gusto en la lectura del poemario.
     
 Omar Pimienta (fotografía de Jesús de la Montaña Cid).
      
Omar Pimienta nace en Tijuana en 1978 y su poesía, igual que la propia ciudad, se puede considerar de frontera. El libro está dividido en tres partes. En la primera de ellas, "La herrería de don Marcos", el autor hace un retrato preciso de la figura paterna, convirtiéndolo casi en un héroe de la lucha cotidiana. El taller de herrería aparece como un lugar de trabajo y de encuentros: "siempre es necesario tener luz suficiente / sombra suficiente", escribe el autor en el poema que va encabezado con el número 4. Es también esta parte un ejercicio de memoria, de recuerdo: "el tiempo se estira y se comprime en la memoria / de esa elasticidad depende este texto" (versos del poema número 6). Se suceden los cuadros familiares y las conversaciones: "Don Marcos ¿usted siempre usó gorra? / sí mijo / lo que casi nunca usé fue la cabeza". Son las historias del padre -y su vida- contadas a través de los versos del hijo.
 
Bajo el título "La invasión paulatina" se presenta la segunda parte del libro. El autor, partiendo de la Colonia Libertad, en Tijuana, lugar en el que creció, se agarra de nuevo a los recuerdos para contar la realidad de la vida en la frontera con los Estados Unidos de América, las múltiples dificultades y la fusión inevitable, y no siempre deseada, de ambas culturas: "la Libertad se encuentra justo al cruzar la frontera" (verso del poema número 4). Pero la vida en la frontera también es tragedia, de la que el autor es un testigo más: "gritó para que lo dejaran de golpear / lo golpeaban para que dejara de gritar" (versos del poema número 6). Omar Pimienta se mueve con acierto entre la ironía y la crítica, entre la denuncia y el recuerdo agridulce.
  
 Cubierta del libro de Omar Pimienta
    
La tercera parte del libro se titula "Me gusta dormir en casa de mis amigos". El autor desgrana en unos cuantos poemas retratos de amigos y familiares en una miscelánea de recuerdos y confesiones íntimas: "vida es tener ceniza en la memoria / no necesariamente buscar la muerte / pero simularla en caídas libres / de montañas rusas con los brazos arriba" (versos del poema número 3). "Nunca jugamos a ser dios / dios bajó a jugar con nosotros un rato" (versos del poema número 8). La última pieza de esta parte -y también del libro- comienza con un "Me voy me voy" a modo de despedida. La metáfora del circo es un delicioso y acertado cierre de todo el poemario.
 
Omar Pimienta transmite con maestría -y con la paciencia que dan cinco años en el desarrollo del libro- el ambiente de la frontera y sabe impregnar al lector incluso con lo intangible, aquello que se guarda en lo más profundo y que carece de nombre. "El álbum de la rejas" es, en definitiva, un regalo para todos los que amamos la poesía.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

CRÍTICAS

Dicen que está muy bien que hablen de uno aunque sea mal. Tomar la bofetada como elogio, además de un buen ejercicio de autocontrol, dignifica al abofeteado de alguna manera. Hay que aceptar la crítica, aunque no sea constructiva y detrás de las palabras exista un colmillo retorcido clavándose en lo más profundo de la carne.
 
Bueno, esto en teoría, porque la realidad es otra, y aunque el rostro parezca impasible ante unas frases que aguijonean la lógica, todos tenemos un "corazoncito" que sufre en silencio el flajelo cruel de quien no pone sino mala fe en su oficio, que más bien parece el del verdugo.
   
A veces uno hace un trabajo del que se siente especialmente orgulloso, y hablo de la edición de un libro. Un trabajo en el que, además de dinero y esfuerzo, se deposita toda la ilusión y mucho, muchísimo tiempo. Entonces, cuando los elogios llueven por todos sitios ante el resultado esperado, salta, como una garrapata sobre la piel inocente, la aguda crítica disfrazada de bondad: todo un desfile de buenas palabras para el autor y para la obra durante varios párrafos y, al final, cuando parece que se ha superado la prueba de fuego, llega la bofetada en dos o tres frases.
   
Una bofetada de esas a traición, como sin querer, escudándose en la opinión personal, en el "para mí mejor hubiera sido que...", hasta llegar a desarmar la edición salvando, eso sí, obra y autor. Nace en mi cabeza la pregunta que me gustaría plantear: ¿Qué hubiera sido de esa obra si no se hubiera apostado por su edición? Tal vez nunca hubiera estado en las manos teñidas de odio que, después de todo, han pasado sus páginas con cierto placer, porque no hubiera existido más que en ese cajón donde los escritores guardan lo inédito.
    
Lejos de valorar otras cuestiones personales, me planteo también cómo criticar al crítico cuando uno conoce la injusticia de sus palabras, cuando sabe que detrás de su máscara de hormigón hay un nido de frustraciones personales que le piden carnaza. Después de todo, creo que llegado a este punto, es mejor mantenerse en silencio, creer en el trabajo realizado y hacer bandera de ese principio que dice que es mejor que hablen de uno aunque sea mal.

jueves, 24 de septiembre de 2015

TOUR DE FRANCE. Luis Felipe Comendador. Le Tour 1987 editorial, 2015

Había conocido personalmente a Luis Felipe Comendador en el Primer Encuentro de la Literatura Periférica "Centrifugados", celebrado en Plasencia en marzo de 2015. Nos correspondió ser vecinos en dicho evento, magistralmente organizado por José María Cumbreño (Ediciones Liliputiense) -de justicia es decirlo-.
 
El pasado veinticinco de julio, en la librería-café Psicopompo, tuve la fortuna de asistir a la presentación del poemario de Comendador, "Tour de France", en una cuidada edición de la editorial emeritense Le Tour 1987, capitaneada por un entusiasta Mario Quintana, poeta y editor que está llevando a cabo una labor encomiable. De un primer encuentro a otro, media este libro, que ya fue editado en 2005, pero que Mario le propuso editar de nuevo al autor, para disfrute de todos los que apreciamos la poesía. Y esto ocurrió, muy probablemente, fruto de las conversaciones de pasillo en "Centrifugados", donde ambos también coincidieron. 
  
 
Luis Felipe Comendador lleva muchos años, en su Béjar natal, dedicado al oficio de editor, poeta, impresor y artista plástico, entre otras muchas cosas. Cuenta con una extensa obra publicada y con un buen número de premios. Pero si hay algo que transmite el poeta en su forma de hablar y de actuar es una generosidad sin límite y una filantropía digna de admiración.

Aquella tarde calurosa de finales de julio yo llevaba en la mochila mi poemario "El último diente de leche" para regalárselo a Luis Felipe, y él me regaló a su vez su poemario "Dientes de leche", publicado por Delirios en 2010, una anecdótica coincidencia en los títulos que de alguna forma nos "hermanaba".

Cuando uno tiene en las manos "Tour de France", lo primero que llama la atención es el formato de este libro en el que el autor ofrece un homenaje sincero a ciclistas paisanos, como Roberto Heras, Santi Blanco o Lale Cubino. La dedicatoria con la que se abre el poemario dice así: "A Roberto Heras, un campeón tremendamente humano". Pero además, el recorrido por los poemas no deja de ser un trayecto por la vida misma. La metáfora del ciclismo, deporte duro donde los haya, como reflejo de las etapas que nos toca sortear en el día a día, acierta de lleno en la diana. Si tanto la poesía como el ciclismo son emoción, en el crisol de estas páginas se funden ambos conceptos con una naturalidad asombrosa, fruto de quien conoce bien el oficio de hilar versos. 


La jerga ciclista está presente en todas partes, así el primer poema, como no podía ser de otra forma, se titula "Etapa prólogo". Nada mejor para encabezar una obra de estas características. En el segundo poema, titulado "El abanico", Luis Felipe nos regala estos versos: "La recta, entonces, es la / peor forma / de llegar a destino". Contundente metáfora aplicable a la vida, tanto como el verso con el que comienza el poema "Sprint": "No todo esfuerzo sirve". El poemario está salpicado de viejas fotografías de gestas ciclistas, que acompañan y complementan a las palabras impresas. Crítica social se desprende del poema "Zona VIP", en el que dice: "El mito nace y crece / según convenga o no / al pujante mercado / de la telefonía". En el poema titulado "El gregario", los versos de Luis Felipe son contundentes y nos convierten a todos en ese "gregario" que se dedica a trabajar para el que está arriba: "A fin de mes la nómina / pone laurel, / mordaza.". A este poema le siguen otras piezas de calidad, como "El primero en Alpe D'Huez", "El maillot blanco", "Descenso a tumba abierta", "Sala de masajes" y "Fuga en el llano". En el poema que cierra la obra, titulado "Cuando canta la chicharra", el autor nos ofrece estos versos, cierre también del poema: "Cuando todo se resume / en sudor, / huelgan las lágrimas."


Esto es solo una breve muestra de lo que el lector se puede encontrar en este libro en el que ciclismo, belleza, versos y vida van en el mismo pelotón, coronando puertos de primera categoría. Toda la obra de Luis Felipe Comendador es recomendable y este "Tour de France" es una buena toma de contacto con un gran artista y una gran persona.

lunes, 20 de julio de 2015

II Concurso de relatos y poesía "Letras Cascabeleras"

Aprovecho este rincón para informar del II Concurso de relatos y poesía que acabamos de convocar en Letras Cascabeleras. Espero que sea de vuestro interés. Os animo a participar. Aquí os dejo las bases:
 

I CONCURSO DE RELATOS Y POESÍA “LETRAS CASCABELERAS”
 
La Asociación Cultural Letras Cascabeleras, con CIF: G-10429504 y domicilio en Cáceres (España), convoca su “II Concurso de relatos y poesía” con la finalidad de facilitar a los autores la difusión y la publicación de sus obras dentro de la colección “Letras Cascabeleras”. El Concurso se regirá por las siguientes bases:
  1. La participación está abierta a todos los escritores mayores de dieciocho años, de cualquier nacionalidad, siempre que las obras sean inéditas y escritas en castellano. Quedan excluidos aquellos autores cuyas obras hayan obtenido premio o accésit y han sido publicadas en las convocatorias anteriores.
  1. La extensión de los trabajos serán para modalidad de RELATO de 30 a 40 páginas (la obra puede contener uno o varios relatos) y para la modalidad de POESÍA de 400 a 600 versos (entendiéndose también como verso cada una de las líneas de una composición en prosa poética). La temática es libre.
  1. Los trabajos se presentarán en formato .DOC, .ODT, .PDF o compatible, con tipo de letra Time New Roman de 12 puntos a espacio y medio.
  1. Los trabajos se remitirán únicamente por correo electrónico a la dirección: letrasconcurso2015@gmail.com , de la siguiente manera: un fichero contendrá la obra con su título y un seudónimo sin el nombre del autor y otro fichero, a modo de plica, contendrá el título de la obra, el seudónimo, el nombre y apellidos, nacionalidad, dirección postal, DNI, edad, dirección de correo electrónico y teléfono del autor, así como un breve currículum de su trayectoria literaria. En el asunto del mensaje se indicará: Para el II Concurso de Poesía o Relato (según la modalidad elegida). La cuenta de correo del autor no debe identificarle.
  1. El plazo se extenderá desde el 20 de julio de 2015 hasta el 20 de septiembre de 2015. Durante ese periodo el jurado irá valorando las obras recibidas, pudiendo elegir en cualquier momento las que considere oportunas.
  1. Habrá tres premios por categoría que consistirán en la publicación de la obra dentro de las colección “Letras Cascabeleras”. Los libros se publicarán con el correspondiente ISBN y depósito legal. Las tiradas serán de 70 a 100 ejemplares y cada autor ganador recibirá un 10 % de ejemplares de la tirada inicial, así como un 10 % de ejemplares de las posibles reimpresiones de su obra. El primer premio de ambas categorías ganará además un lote de productos de Letras Cascabeleras. El jurado se reserva el derecho de conceder los accésits que crea oportunos, que consistirán en la publicación de las obras en las mismas condiciones que los trabajos ganadores. Las obras se irán editando durante los años 2016/2017 de acuerdo con el calendario de publicaciones que se establezca.
  1. Si las obras presentadas no alcanzan la calidad requerida, cualquiera de los premios puede declararse desierto.
  1. El fallo emitido por el jurado será inapelable así como cuantas decisiones adopte referidas a dudas que pudieran plantearse. La fecha del fallo se determinará en función del número de obras recibidas, procurándose que sea durante el primer trimestre de 2016.
  1. La participación en el presente Concurso implica la aceptación de todas las bases relacionadas.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

EDITAR EN MALOS TIEMPOS (Y 6): Otras opciones

LA COLECCIÓN “LIQUEN” 

Hasta ahora he hablado de la “Colección Cascabelera”, pero hemos lanzado otra colección, que inauguramos en septiembre del pasado año con una novela corta de Vicente Rodríguez, “El intercambio”. A esta colección la hemos llamado “Colección Liquen”. La idea es la siguiente: como todos sabéis, los líquenes surgen de la simbiosis entre un hongo y un alga, dando como resultado un nuevo organismo, excepcionalmente resistente a las condiciones adversas. Y eso mismo es lo que pretendemos. En esta colección, editor y escritor aportan lo mejor que pueden dar para sacar adelante un proyecto literario. Me explico: no se trata de una edición bajo demanda, ni se trata de una autoedición, es algo más simple o más complicado, depende como se mire. Aquí no hay un estándar, cada proyecto se trata de manera individual, adaptándonos a las necesidades del escritor e intentando que todos salgamos beneficiados. En primer lugar, tengo que decir que no vamos a publicar todo lo que nos llegue por esta vía, sino solo aquello que consideremos dentro de nuestra línea, aquello que, como he dicho antes, nos convenza plenamente. Vamos a ser muy claros y vamos a decir “sí” o “no” con total transparencia. 

Si nos comprometemos en un proyecto, lo primero que haremos será un estudio con el escritor de las condiciones de la tirada, el formato en función de las necesidades, el análisis económico y de viabilidad. Si estamos de acuerdo, pasaremos a la fase de las correcciones, el diseño y la maquetación del proyecto. Asesoraremos en todo momento al escritor y, por decirlo de forma poética, le llevaremos de la mano por caminos que ya hemos recorrido y que conocemos bien. 

No trataremos de sacar muchos títulos en esta colección y no abordaremos, como dije en entregas anteriores, bocados complicados de digerir. Preferimos que se nos conozca por publicar poco y bien que por publicar mucho y de mala forma. Somos conscientes de nuestro tamaño minúsculo y de lo que podemos abarcar. La “Colección Liquen” irá fuera de suscripción. En cada caso estudiaremos la posible distribución con el escritor.

COLECCIÓN “LA BOLSA”

Bajo el epígrafe de “literatura inclasificable” y con elaboración artesanal, hemos lanzado esta colección, que hasta la fecha ha sido bien acogida. Se trata de que cada autor invitado a participar pueda meter todo aquello que quepa en una pequeña bolsa de zip: microrrelatos, sentencias, poemas, entradas de blogs, facebook o twitter, mensajes de texto, greguerías, pensamientos, dibujos y fotos... una mezcla de todo o nada de lo anterior. Cada bolsa es una monografía, es decir, dedicada a un solo autor. De momento hemos publicado 13 números y hay algunas más previstas que saldrán en los próximos meses. 

REVISTA “LA CONSERVA” 

Para finalizar, quiero comentar que la revista “La conserva” cuenta con buena salud. Se trata de una revista que se encuentra contenida en un recipiente un tanto especial. Hasta ahora hemos utilizado tarros de cristal y “tupperwares” cuadrados o redondos. En enero presentamos el número 3, en la que intervienen jóvenes artistas desde los 3 a los 15 años. Nuestra intención es que en los próximos números sean también chicos y chicas de esta edad los que participen. De alguna manera, “La conserva” se ha convertido en nuestro espacio para que estos artistas puedan publicar sus primeras obras. 


Y con esto cierro la serie de artículos que bajo el título “Editar en malos tiempos” he ido sacando a la luz durante estas semanas. Estamos a disposición de cualquier persona que quiera adentrarse en el mundo de la edición para aportar nuestra experiencia, porque creemos que compartir conocimiento nos beneficia a todos. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

EDITAR EN MALOS TIEMPOS (5): "Cómo editar sin naufragar en el intento"

Llegados a la quinta entrega de esta serie, toca ahora contar nuestro “secreto”. No quiero decepcionar, pero la fórmula que seguimos no es mágica (ya nos gustaría sacar adelante un buen montón de títulos chascando los dedos). Nuestra receta se basa, sencillamente, en la aplicación del sentido común y se puede resumir en estos tres puntos fundamentales: 
 
1. Tener el espíritu del artista circense: si imagináis conmigo un pequeño circo familiar, veremos que el mismo que se sube al trapecio es el que nos ha cortado las entradas y el que además nos vende el refresco y las palomitas en el descanso de la función. Me explico: no hay otra forma de que sea viable un proyecto de este tipo que haciendo nosotros mismos todo. Y cuando digo “todo” me refiero a los estudios económicos, las lecturas de originales, las correcciones, maquetaciones, fotografía, diseños, gestiones administrativas, gestiones comerciales, distribución en librerías, negociaciones con imprentas, publicidad, gestión de redes sociales... En algún proyecto anterior apostamos por dar parte del trabajo a otros profesionales y es de justicia reconocer que el resultado fue estupendo, pero con los tiempos que corren, se hace insostenible trabajar de esta manera si queremos abaratar el precio venta al público final, que en definitiva es de lo que se trata: ofrecer literatura de alta calidad asequible para todos los bolsillos. De momento, parece que nos va bien en el papel de artista de pequeño circo y además, todo hay que decirlo, disfrutamos con ello. 
 
2. Bocaditos pequeños para digerir mejor: uno de los problemas con el que siempre se han enfrentado las editoriales, y más las microscópicas como la nuestra, es con la necesidad de hacer tiradas relativamente grandes para que los libros puedan ser rentables de cara al coste de imprenta. El perjuicio era que todo aquello que no se vendiera en los primeros meses, terminaba acumulándose en cajas de cartón que crecían con cada edición. Para no entrar en esta peligrosa dinámica, vamos apostar por microtiradas y por imprentas que nos facilita esta tarea. En el caso de la colección, de la que os he hablado en entregas anteriores, las tiradas son de unos 80 a 100 ejemplares por título, con lo que suponemos fácil el movimiento de los mismos. Más adelante, si tenemos algún “superventas”, podremos lanzar más ejemplares, pero siempre a bocaditos pequeños, para que no se nos atragante nada. 
 
3. Hacer que nos quieran: necesitamos lectores, un público al que le guste nuestros libros. Para garantizar el sostenimiento de la colección, tenemos un grupo de personas interesadas en lo que hacemos, que son nuestros queridos y apreciados suscriptores. Hemos conseguido un número suficiente para arrancar. No pretendemos conseguir trescientos suscritores, ni doscientos, ni siquiera cien. Pensar en esto es fracasar de antemano. Nuestra idea es lograr la viabilidad de la colección con unas cuantas personas a las que les guste lo que hacemos. De hecho, la intención que tenemos es limitar el número de suscriptores. Nuestro compromiso es ofrecer literatura de calidad, con un formato atractivo y al mejor precio. Los suscriptores tienen beneficios respecto al resto de compradores. El primero de ellos, y el más importante puesto que estamos hablando de microtiradas, es que le garantizamos que van a tener cada título de la colección. La segunda ventaja es el descuento que tienen, tanto en la colección como en otros productos de Letras Cascabeleras. Y la tercera, y también interesante, es que les entregaremos los libros en su casa. Nuestro deseo es que el suscriptor disfrute con lo que hacemos y que esté esperando cada título “como agua de mayo”. Para que os hagáis una idea, los primeros títulos están saliendo a solo 5,40 € y pretendemos que se mantenga esta tónica. 
  
Como se puede ver, aquí no hay ninguna fórmula maravillosa ni nada que no esté al alcance de cualquiera que se quiera lanzar al fascinante mundo de la edición. En la siguiente entrega os hablaré de la colección “Liquen”, otro sistema que hemos ideado para editar y que puede ser de vuestro interés.