lunes, 8 de enero de 2018

ESCRIBIENDO POESÍA EN EL PAÍS DE LOS IMBÉCILES

Comienzo este año 2018 con una lectura que me hace sentir doblemente afortunado. Por un lado, saboreo la suerte de haber dado con un libro realmente bueno —no hay mejor forma de empezar, desde luego—, y por otro lado, la fortuna de conocer personalmente a su autor.

José Manuel Díez es de estos seres humanos que impreganan con su magia todo lo que tocan. No hace mucho disfruté de su música con el espectáculo "La semilla", ahora lo hago con su último libro publicado por Hiperión, "El país de los imbéciles", ganador, además, del XXXIII Premio Jaén de Poesía.



El libro se divide en dos partes, una primera titulada "Los dioses del instante", encabezamiento que da pie a una serie de poemas que hablan del oficio del poeta, de su soledad, de las preguntas eternas, de la esperanza que teje, de cierto deseo de inmortalidad —quizás a través de la perduración de la obra—, de lo efímero como contrapunto, del miedo y la forma de vencerlo, de la humildad más absoluta para abrazar el arte, de la hermosura de la miseria, de la complejidad de vivir de frente y del dilema de las encrucijadas. Al poco de empezar la lectura, uno se da de frente con el poema "Imagina un caballo", todo un alarde estético y didáctico sobre lo que es, en realidad, la poesía. Juega el autor con dos conceptos que desgrana durante toda la obra: los poemas que nacen de viajes y los poemas que nacen de recuerdos. Un ejemplo de poema que nace de viajes lo apreciamos en "Memoria del trópico", el poeta está en fusión con el entorno para serlo todo, incluyendo también los matices negativos, pero a la vez es un poema de recuerdo cuando llega al lector y ahí está precisamente la grandeza, en la posibilidad de cambiar de perspectiva con un simple parpadeo. Hay, en esta primera parte, un díptico sobre la muerte, tema también imperecedero, que da dos visiones diferentes: la muerte de un poeta querido (Miguel Ángel Velasco) y "Tragedia", un poema conmovedor en el que el autor desgrana lo que para él es lo más doloroso, que no es otra cosa que perder a los seres queridos, descartando como tragedia la pérdida de la propia vida. El amor, otro de los temas recurrentes en los poetas de todos los tiempos, aparece en "Taller y símbolo", en sus versos se funden también dos artes, la pintura y la literatura, oficio de sus protagonistas. "Una oda" es un poema con clara vocación de "recuerdo", se llega a respirar el ambiente de los viejos ultramarinos de barrio que conocimos en las décadas pasadas, tiendas de las que ya quedan pocas repartidas por la geografía, cada vez más despiadada, de las ciudades. En esta parte el poeta aspira a ser, de alguna manera, un dios, pero un dios del instante, de la efervescencia efímera, y así lo vemos en el poema "Deus ex machina".

La segunda parte se titula como el libro, "El país de los imbéciles", y va encabezada por la cita de Roberto Bolaño que me permito aplicar también como título de esta reseña: "Escribiendo poesía en el país de los imbéciles". Y es que esta es la heroicidad del poeta, escribir a pesar de todo, a pesar de la estupidez, de los abusos —el poema "Los nombres de Sara" es desgarrador—, del amor —que puede ser tan necesario como atroz—, de los derrotados y de los vencedores, de la guerra, del llanto que un hombre derrama en su cautiverio, de la extrañeza... escribir a pesar de todo. Y así lo hace José Manuel Díez, que se enfrenta a la actitud de los necios, que pone el dedo en la llaga sin maldad pero con firmeza, con valentía y sinceridad, sin importar el daño que le puedan hacer aquellos que golpean el oficio del poeta, y logra transformarse, como él mismo dice, en "pandereta" y en "trapo tendido". Y lo hace puliendo cada verso, con una técnica y un ritmo que no oculta su oficio de músico y su vocación de lector incombustible.
"El país de los imbéciles" es , como he dicho al principio, la mejor opción que he tenido de inaugurar mi año de lecturas.

lunes, 10 de julio de 2017

III Concurso de relatos y poesía "Letras Cascabeleras"

La Asociación Cultural Letras Cascabeleras, con CIF: G-10429504 y domicilio en Cáceres (España), convoca su “III Concurso de relatos y poesía” con la finalidad de facilitar a los autores la difusión y la publicación de sus obras dentro de la colección “Letras Cascabeleras”. El Concurso se regirá por las siguientes bases:

1. La participación está abierta a todas las personas mayores de dieciocho años, de cualquier nacionalidad, siempre que las obras sean inéditas y escritas en castellano. Quedan excluidas las personas cuyas obras hayan obtenido premio o accésit y han sido publicadas en las convocatorias anteriores.

2. La extensión de los trabajos serán para modalidad de RELATO de 30 a 40 páginas (la obra puede contener uno o varios relatos) y para la modalidad de POESÍA de 400 a 600 versos (entendiéndose también como verso cada una de las líneas de una composición en prosa poética). La temática es libre.

3. Los trabajos se presentarán en formato .DOC, .ODT, .PDF o compatible, con tipo de letra Time New Roman de 12 puntos a espacio y medio.

4. Los trabajos se remitirán únicamente por correo electrónico a la dirección: letrasconcurso2017@gmail.com , de la siguiente manera: un fichero contendrá la obra con su título y un seudónimo sin el nombre del autor/a y otro fichero, a modo de plica, contendrá el título de la obra, el seudónimo, el nombre y apellidos, nacionalidad, dirección postal, DNI, edad, dirección de correo electrónico y teléfono del autor/a, así como un breve currículum de su trayectoria literaria. En el asunto del mensaje se indicará: Para el III Concurso de Poesía o Relato (según la modalidad elegida). La cuenta de correo del autor/a no debe identificarle.

5. El plazo se extenderá desde el 10 de junio de 2017 hasta el 10 de septiembre de 2017. Durante ese periodo el jurado irá valorando las obras recibidas, pudiendo elegir en cualquier momento las que considere oportunas.

6. Habrá tres premios por categoría que consistirán en la publicación de la obra dentro de las colección “Letras Cascabeleras”. Los libros se publicarán con el correspondiente ISBN y depósito legal. El formato será de 11,5x15,5 cm. Las tiradas serán de 70 a 100 ejemplares y cada autor/a ganador/a recibirá un 10 % de ejemplares de la tirada inicial, así como un 10 % de ejemplares de las posibles reimpresiones de su obra. El primer premio de ambas categorías ganará además un lote de productos de Letras Cascabeleras. El jurado se reserva el derecho de conceder los accésits que crea oportunos, que consistirán en la publicación de las obras en las mismas condiciones que los trabajos ganadores. Las obras se irán editando durante los años 2018/2019 de acuerdo con el calendario de publicaciones que se establezca.

7. Si las obras presentadas no alcanzan la calidad requerida, cualquiera de los premios puede declararse desierto.

8. El fallo emitido por el jurado será inapelable así como cuantas decisiones adopte referidas a dudas que pudieran plantearse. La fecha del fallo se determinará en función del número de obras recibidas, procurándose que sea durante el primer trimestre de 2018.

9. La participación en el presente Concurso implica la aceptación de todas las bases relacionadas.

martes, 20 de septiembre de 2016

La memoria encendida de Eladio Méndez

Tuve la suerte de coincidir con Eladio Méndez, nacido en Castuera y emeritense de adopción, en el número 7 de una deliciosa colección de poesía de la Editora Regional de Extremadura dirigida por el maestro Antonio Gómez, denominada 3 x 3. Desde entonces hemos coincidido en no pocas ocasiones, compartiendo versos al calor de amigos comunes. En una de esas recientes ocasiones, quedó en enviarme su último libro, "La memoria encendida", que he terminado de leer hace muy poco.

Eladio Méndez en Voces del Extremo.
   
El poemario de Eladio Méndez, publicado por Amargord, ofrece una realidad de manos abiertas, honesta y necesaria, para pellizcar la conciencia dormida de una sociedad que a veces pierde los puntos de referencia. Distingo dos tipos de poemas en el libro de Eladio: por un lado aquellos en los que, haciendo un ejercicio de memoria, el autor trae al presente los episodios vividos no hace tantos años -con una guerra, una postguerra y una terrible represión que deja las heridas abiertas-, incluyendo un álbum familiar en el que la experiencia se torna casi en primera persona y por otro lado, un grupo de poemas en los que nos muestra un panorama del presente, una fotografía de lo que está sucediendo en este momento en el que los derechos sociales, que con tanta lucha y sangre se han conseguido, caen con la fragilidad de un castillo de naipes. Podemos considerar entonces, sin miedo a equivocarnos, la poesía de Eladio Méndez dentro de la corriente de "la poesía de la conciencia". "Cuándo, compañeros, / cuándo seremos nosotros / los escultores de la historia", reclama Eladio en el poema titulado "El fracaso de la inmensa minoría".
  

  
El libro contiene algunos poemas conmovedores, ante los que no es posible permanecer indiferente, como es el caso de "Niño soldado", "Muerte en el estrecho" o "Dicen". De este último poema transcribo un par de versos que son como un latigazo en la cara de mármol de la impasividad: "los niños pobres de Brasil / valen lo que cuesta una bala". Y así, el poeta hace suya la cita de Gabriel Celaya: "Maldigo la poesía de quien no toma partido / hasta mancharse", porque Eladio se mancha, y de qué manera, para defender con la palabra la justicia verdadera, aquella que nos dicta el sentido común. "Mis manos están para ofrecerse, / para marchar junto a otras manos / al encuentro del trigo y la justicia..." dice Eladio en su poema "Robinson Crusoe".

No faltan en el poemario la ironía y el humor, como en las piezas "Abominar", "La ley de la gravedad", "Reír" o "Sello de Correos" que finaliza con un :"Que rule, que rule la cabeza" digno de cualquier revolución. El poema "Masoquismo", que merece ser mencionado, está también en esta línea de ironía y crítica en la que se mueve como pez en el agua la poesía de Eladio Méndez.

El libro está prologado acertadamente por Manuel González y contiene un epílogo de Antonio Orihuela, otro reconocido poeta de la conciencia, bajo el título de "La casa encendida de Eladio Méndez". Dice Orihuela en este epílogo: "La memoria es la casa del poeta Eladio Méndez".

 Finalizo esta reseña con unos versos del propio Eladio en su poema "Sueños", versos que, como una tabla en mitad de una tempestad, ofrecen la esperanza a la que agarrarse con todas las fuerzas: "Aunque ellos lo ignoran / soñar es el principio".

jueves, 1 de septiembre de 2016

La poesía de frontera de Omar Pimienta

El pasado día 26 de agosto -viernes-, y de la mano de Ediciones Liliputienses, visitó Cáceres el autor mexicano Omar Pimienta para presentar su libro "El álbum de las rejas". Abrió el acto José María Cumbreño, alma de Liliputienses y editor del volumen, para dar paso al autor unos minutos después. Hubo mucho público asistente, para ser una calurosa tarde de finales de agosto. La gente tenía ganas, después del obligado parón veraniego, de escuchar poesía de calidad. Omar Pimienta, apoyado en la proyección de las fotografías que están incluidas en el libro, fue leyendo algunos de los poemas y envolviendo a los oyentes en sus versos. Al día siguiente, y con el eco aún de su voz clavado, me sumergí con gusto en la lectura del poemario.
     
 Omar Pimienta (fotografía de Jesús de la Montaña Cid).
      
Omar Pimienta nace en Tijuana en 1978 y su poesía, igual que la propia ciudad, se puede considerar de frontera. El libro está dividido en tres partes. En la primera de ellas, "La herrería de don Marcos", el autor hace un retrato preciso de la figura paterna, convirtiéndolo casi en un héroe de la lucha cotidiana. El taller de herrería aparece como un lugar de trabajo y de encuentros: "siempre es necesario tener luz suficiente / sombra suficiente", escribe el autor en el poema que va encabezado con el número 4. Es también esta parte un ejercicio de memoria, de recuerdo: "el tiempo se estira y se comprime en la memoria / de esa elasticidad depende este texto" (versos del poema número 6). Se suceden los cuadros familiares y las conversaciones: "Don Marcos ¿usted siempre usó gorra? / sí mijo / lo que casi nunca usé fue la cabeza". Son las historias del padre -y su vida- contadas a través de los versos del hijo.
 
Bajo el título "La invasión paulatina" se presenta la segunda parte del libro. El autor, partiendo de la Colonia Libertad, en Tijuana, lugar en el que creció, se agarra de nuevo a los recuerdos para contar la realidad de la vida en la frontera con los Estados Unidos de América, las múltiples dificultades y la fusión inevitable, y no siempre deseada, de ambas culturas: "la Libertad se encuentra justo al cruzar la frontera" (verso del poema número 4). Pero la vida en la frontera también es tragedia, de la que el autor es un testigo más: "gritó para que lo dejaran de golpear / lo golpeaban para que dejara de gritar" (versos del poema número 6). Omar Pimienta se mueve con acierto entre la ironía y la crítica, entre la denuncia y el recuerdo agridulce.
  
 Cubierta del libro de Omar Pimienta
    
La tercera parte del libro se titula "Me gusta dormir en casa de mis amigos". El autor desgrana en unos cuantos poemas retratos de amigos y familiares en una miscelánea de recuerdos y confesiones íntimas: "vida es tener ceniza en la memoria / no necesariamente buscar la muerte / pero simularla en caídas libres / de montañas rusas con los brazos arriba" (versos del poema número 3). "Nunca jugamos a ser dios / dios bajó a jugar con nosotros un rato" (versos del poema número 8). La última pieza de esta parte -y también del libro- comienza con un "Me voy me voy" a modo de despedida. La metáfora del circo es un delicioso y acertado cierre de todo el poemario.
 
Omar Pimienta transmite con maestría -y con la paciencia que dan cinco años en el desarrollo del libro- el ambiente de la frontera y sabe impregnar al lector incluso con lo intangible, aquello que se guarda en lo más profundo y que carece de nombre. "El álbum de la rejas" es, en definitiva, un regalo para todos los que amamos la poesía.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

CRÍTICAS

Dicen que está muy bien que hablen de uno aunque sea mal. Tomar la bofetada como elogio, además de un buen ejercicio de autocontrol, dignifica al abofeteado de alguna manera. Hay que aceptar la crítica, aunque no sea constructiva y detrás de las palabras exista un colmillo retorcido clavándose en lo más profundo de la carne.
 
Bueno, esto en teoría, porque la realidad es otra, y aunque el rostro parezca impasible ante unas frases que aguijonean la lógica, todos tenemos un "corazoncito" que sufre en silencio el flajelo cruel de quien no pone sino mala fe en su oficio, que más bien parece el del verdugo.
   
A veces uno hace un trabajo del que se siente especialmente orgulloso, y hablo de la edición de un libro. Un trabajo en el que, además de dinero y esfuerzo, se deposita toda la ilusión y mucho, muchísimo tiempo. Entonces, cuando los elogios llueven por todos sitios ante el resultado esperado, salta, como una garrapata sobre la piel inocente, la aguda crítica disfrazada de bondad: todo un desfile de buenas palabras para el autor y para la obra durante varios párrafos y, al final, cuando parece que se ha superado la prueba de fuego, llega la bofetada en dos o tres frases.
   
Una bofetada de esas a traición, como sin querer, escudándose en la opinión personal, en el "para mí mejor hubiera sido que...", hasta llegar a desarmar la edición salvando, eso sí, obra y autor. Nace en mi cabeza la pregunta que me gustaría plantear: ¿Qué hubiera sido de esa obra si no se hubiera apostado por su edición? Tal vez nunca hubiera estado en las manos teñidas de odio que, después de todo, han pasado sus páginas con cierto placer, porque no hubiera existido más que en ese cajón donde los escritores guardan lo inédito.
    
Lejos de valorar otras cuestiones personales, me planteo también cómo criticar al crítico cuando uno conoce la injusticia de sus palabras, cuando sabe que detrás de su máscara de hormigón hay un nido de frustraciones personales que le piden carnaza. Después de todo, creo que llegado a este punto, es mejor mantenerse en silencio, creer en el trabajo realizado y hacer bandera de ese principio que dice que es mejor que hablen de uno aunque sea mal.

jueves, 24 de septiembre de 2015

TOUR DE FRANCE. Luis Felipe Comendador. Le Tour 1987 editorial, 2015

Había conocido personalmente a Luis Felipe Comendador en el Primer Encuentro de la Literatura Periférica "Centrifugados", celebrado en Plasencia en marzo de 2015. Nos correspondió ser vecinos en dicho evento, magistralmente organizado por José María Cumbreño (Ediciones Liliputiense) -de justicia es decirlo-.
 
El pasado veinticinco de julio, en la librería-café Psicopompo, tuve la fortuna de asistir a la presentación del poemario de Comendador, "Tour de France", en una cuidada edición de la editorial emeritense Le Tour 1987, capitaneada por un entusiasta Mario Quintana, poeta y editor que está llevando a cabo una labor encomiable. De un primer encuentro a otro, media este libro, que ya fue editado en 2005, pero que Mario le propuso editar de nuevo al autor, para disfrute de todos los que apreciamos la poesía. Y esto ocurrió, muy probablemente, fruto de las conversaciones de pasillo en "Centrifugados", donde ambos también coincidieron. 
  
 
Luis Felipe Comendador lleva muchos años, en su Béjar natal, dedicado al oficio de editor, poeta, impresor y artista plástico, entre otras muchas cosas. Cuenta con una extensa obra publicada y con un buen número de premios. Pero si hay algo que transmite el poeta en su forma de hablar y de actuar es una generosidad sin límite y una filantropía digna de admiración.

Aquella tarde calurosa de finales de julio yo llevaba en la mochila mi poemario "El último diente de leche" para regalárselo a Luis Felipe, y él me regaló a su vez su poemario "Dientes de leche", publicado por Delirios en 2010, una anecdótica coincidencia en los títulos que de alguna forma nos "hermanaba".

Cuando uno tiene en las manos "Tour de France", lo primero que llama la atención es el formato de este libro en el que el autor ofrece un homenaje sincero a ciclistas paisanos, como Roberto Heras, Santi Blanco o Lale Cubino. La dedicatoria con la que se abre el poemario dice así: "A Roberto Heras, un campeón tremendamente humano". Pero además, el recorrido por los poemas no deja de ser un trayecto por la vida misma. La metáfora del ciclismo, deporte duro donde los haya, como reflejo de las etapas que nos toca sortear en el día a día, acierta de lleno en la diana. Si tanto la poesía como el ciclismo son emoción, en el crisol de estas páginas se funden ambos conceptos con una naturalidad asombrosa, fruto de quien conoce bien el oficio de hilar versos. 


La jerga ciclista está presente en todas partes, así el primer poema, como no podía ser de otra forma, se titula "Etapa prólogo". Nada mejor para encabezar una obra de estas características. En el segundo poema, titulado "El abanico", Luis Felipe nos regala estos versos: "La recta, entonces, es la / peor forma / de llegar a destino". Contundente metáfora aplicable a la vida, tanto como el verso con el que comienza el poema "Sprint": "No todo esfuerzo sirve". El poemario está salpicado de viejas fotografías de gestas ciclistas, que acompañan y complementan a las palabras impresas. Crítica social se desprende del poema "Zona VIP", en el que dice: "El mito nace y crece / según convenga o no / al pujante mercado / de la telefonía". En el poema titulado "El gregario", los versos de Luis Felipe son contundentes y nos convierten a todos en ese "gregario" que se dedica a trabajar para el que está arriba: "A fin de mes la nómina / pone laurel, / mordaza.". A este poema le siguen otras piezas de calidad, como "El primero en Alpe D'Huez", "El maillot blanco", "Descenso a tumba abierta", "Sala de masajes" y "Fuga en el llano". En el poema que cierra la obra, titulado "Cuando canta la chicharra", el autor nos ofrece estos versos, cierre también del poema: "Cuando todo se resume / en sudor, / huelgan las lágrimas."


Esto es solo una breve muestra de lo que el lector se puede encontrar en este libro en el que ciclismo, belleza, versos y vida van en el mismo pelotón, coronando puertos de primera categoría. Toda la obra de Luis Felipe Comendador es recomendable y este "Tour de France" es una buena toma de contacto con un gran artista y una gran persona.

lunes, 20 de julio de 2015

II Concurso de relatos y poesía "Letras Cascabeleras"

Aprovecho este rincón para informar del II Concurso de relatos y poesía que acabamos de convocar en Letras Cascabeleras. Espero que sea de vuestro interés. Os animo a participar. Aquí os dejo las bases:
 

I CONCURSO DE RELATOS Y POESÍA “LETRAS CASCABELERAS”
 
La Asociación Cultural Letras Cascabeleras, con CIF: G-10429504 y domicilio en Cáceres (España), convoca su “II Concurso de relatos y poesía” con la finalidad de facilitar a los autores la difusión y la publicación de sus obras dentro de la colección “Letras Cascabeleras”. El Concurso se regirá por las siguientes bases:
  1. La participación está abierta a todos los escritores mayores de dieciocho años, de cualquier nacionalidad, siempre que las obras sean inéditas y escritas en castellano. Quedan excluidos aquellos autores cuyas obras hayan obtenido premio o accésit y han sido publicadas en las convocatorias anteriores.
  1. La extensión de los trabajos serán para modalidad de RELATO de 30 a 40 páginas (la obra puede contener uno o varios relatos) y para la modalidad de POESÍA de 400 a 600 versos (entendiéndose también como verso cada una de las líneas de una composición en prosa poética). La temática es libre.
  1. Los trabajos se presentarán en formato .DOC, .ODT, .PDF o compatible, con tipo de letra Time New Roman de 12 puntos a espacio y medio.
  1. Los trabajos se remitirán únicamente por correo electrónico a la dirección: letrasconcurso2015@gmail.com , de la siguiente manera: un fichero contendrá la obra con su título y un seudónimo sin el nombre del autor y otro fichero, a modo de plica, contendrá el título de la obra, el seudónimo, el nombre y apellidos, nacionalidad, dirección postal, DNI, edad, dirección de correo electrónico y teléfono del autor, así como un breve currículum de su trayectoria literaria. En el asunto del mensaje se indicará: Para el II Concurso de Poesía o Relato (según la modalidad elegida). La cuenta de correo del autor no debe identificarle.
  1. El plazo se extenderá desde el 20 de julio de 2015 hasta el 20 de septiembre de 2015. Durante ese periodo el jurado irá valorando las obras recibidas, pudiendo elegir en cualquier momento las que considere oportunas.
  1. Habrá tres premios por categoría que consistirán en la publicación de la obra dentro de las colección “Letras Cascabeleras”. Los libros se publicarán con el correspondiente ISBN y depósito legal. Las tiradas serán de 70 a 100 ejemplares y cada autor ganador recibirá un 10 % de ejemplares de la tirada inicial, así como un 10 % de ejemplares de las posibles reimpresiones de su obra. El primer premio de ambas categorías ganará además un lote de productos de Letras Cascabeleras. El jurado se reserva el derecho de conceder los accésits que crea oportunos, que consistirán en la publicación de las obras en las mismas condiciones que los trabajos ganadores. Las obras se irán editando durante los años 2016/2017 de acuerdo con el calendario de publicaciones que se establezca.
  1. Si las obras presentadas no alcanzan la calidad requerida, cualquiera de los premios puede declararse desierto.
  1. El fallo emitido por el jurado será inapelable así como cuantas decisiones adopte referidas a dudas que pudieran plantearse. La fecha del fallo se determinará en función del número de obras recibidas, procurándose que sea durante el primer trimestre de 2016.
  1. La participación en el presente Concurso implica la aceptación de todas las bases relacionadas.